Trasfondo de un Personaje de Rol

¡Buenas nuevas, roleros, frikis y mecedoras!

Invitado por mis amigos, hoy os vengo a contar el glorioso cantar de las gestas de nuestro gran amigo y desconocido:
¡EL TRASFONDO DE UN PERSONAJE DE ROL!

Muchos llevaréis bastantes años jugando a rol y tendréis que darme la razón en que un personaje sin trasfondo o sin mero conocimiento de su pasado (a no ser que tenga amnesia) es bastante difícil de llevar tanto como personaje jugador (PJ) como Master de Juego (GM). No me estoy refiriendo sólo al hecho de que un jugador rellene su ficha y “VENGA VAMOS A JUGAR” sino un: “yo ya te he rellenado la ficha, ¿para que quieres más? TÚ eres el master, invéntate lo que mejor venga para tu historia”. No sabéis lo que molesta esto. Como jugador duele, y como narrador aún más, sobre todo si tú le has dedicado un mínimo de 20 minutos a rellenar tu ficha, más tiempo todavía siendo el master creando el mundo y la historia, y quizás 1 hora a pensar cómo sería su vida, incluso más dibujándolo. Porque a ver, seamos francos, aunque nuestra habilidad de dibujo sea igual que la de un niño de 5 años, a todos nos hace ilusión dibujar nuestro personaje: ya sea una enana macizorra con una bonita y tupida barba, o una bestia de 3 metros a bordo de un carguero espacial.

Por eso mismo hoy quiero ayudar a aquellos narradores y jugadores que se enfrentan a este dilema en la mayoría de sus partidas. ¿O es que acaso debemos dejar que esta situación siga así?

He querido dividir este artículo en 4 partes, que aunque están bastante relacionadas, hay que desglosar el tipo de trasfondo por el cual estamos aquí:

1º – Para empezar me gustaría separar el trasfondo de personaje para campañas de los creados para los one-shot (juego de una o dos partidas) o de roles en vivo, cuyos trasfondos depende de los narradores y por los cuales los jugadores deben de hacer al menos un mínimo de esfuerzo en aprendérselos y tenerlos preparados para la partida. A esto hay que añadirle que hay campañas en las que el narrador (porque obviamente el jugador nuuunca tiene la culpa) mata a tu personaje en menos de cinco sesiones. Esto se puede ver sobre todo en partidas de “mata mata”, por lo que antes de hacer un trasfondo elaborado habría que ponerse de acuerdo con la intención del master.

Haciendo un inciso, alguien que os narra no sólo os va a brindar horas y horas de entretenimiento, sufrimiento, agonía, sonrisas y demás, sino que antes de eso ha estado preparando la partida, estudiando vuestros personajes, las posibilidades de que la caguéis… Ya sea con el primer goblin que a pesar de ser un mojón y estar equipado con un tirachinas va mejor organizado que vuestra party inicial, o simplemente abrir una puerta automática para llegar a rescatar al marciano que se está quedando sin aire tras ella conlleva esfuerzo e imaginación.

Ya puede ser un amig@, un conocid@ o una persona que habéis contratado, le debéis un respeto y mínimo atención y lo que solicite para una buena partida.

Por lo tanto si el trasfondo es para una campaña éste desde luego ayudará al master.

2º – Luego me gustaría separar los narradores que deciden solicitar trasfondo o los que les da igual e incluso prefieren inventárselo ellos. A estos últimos les doy mis respetos pero si quieres que un jugador le coja cariño a un personaje déjalos crearlos para que cuando los mat… digo hieras… sufran un poco. Es obvio que un master quiera dejar libre albedrío, sino sería una simple obra de teatro (o incluso videojuego) en los que los jugadores solo tienen que elegir. No me meto con aquellos que les gusta esto, es decir el rol es interpretar, pero creo que si le añadimos a los personajes un poco de nuestra alma no va a ir nada mal. Así que si tu master te pide que crees un trasfondo piensa en el siguiente punto.

3º – Por consiguiente llegamos a: la creación de personaje. Algunos odian esta parte, otros la aman, pero desde luego hay que pasar por aquí si queremos empezar a jugar. Normalmente la mayoría de los manuales de rol tienen un apartado de “COMO RELLENAR LA FICHA DE PERSONAJE”, CREAR UN TRASFONDO”, etc. Desde mi punto de vista hay manuales que se pasan con lo de los trasfondos pre-fabricados (aleatorios) que dan poca libertad a los jugadores. Aunque algunas veces es divertido ver cómo tirando los dados te sale un policía de 1 metro y medio de 112 kilos bastante fibrado.

Eso esta bien para aquellos que no tienen mucha idea de cómo hacer un trasfondo en ese universo o para partidas de iniciación, pero me gustan aquellos manuales en los que te hacen el juego de las 12 ó 20 preguntas, de las cuales te hacen cuestionarte lo importante:

  • ¿De dónde es tu personaje?
  • ¿Adónde va?
  • ¿Cuáles son sus inquietudes?

Es cierto que este método es fantástico para crear un personaje, antes o después de crear la ficha, en esto no me mojo, pero está claro que si tu personaje tiene la habilidad de entrar en las sombras no va a ser porque un día se despertó y se fundió con las sombras por arte de magia, ¿o sí? Todo tiene un motivo al igual que las habilidades que van adquiriendo a lo largo de la historia. No te pongas “saber nadar” si tu personaje no ha visto un río o mar en toda su vida…

Por eso creo que es importante conocer el trasfondo para explicar la ficha y las habilidades que los personajes poseen. Así que si crees que algo en tu ficha es inverosímil quizás la historia de tu personaje le de la veracidad necesaria, como un semi-orco gris clérigo de una deidad enana…

4º – Por último y sin extenderme demasiado me gustaría hablar sobre cómo definir un buen trasfondo o mejor dicho el estricto y necesario para tu partida.

Lo primero es hablar con tu narrador, quizás quiera que le escribas el Quijote (aunque con todo lo que tiene que prepararse de la partida no creo que te pida eso), o con un folio por delante y por detrás explicando lo dicho anteriormente le sea suficiente. Así que pregunta sin miedo, puede que hasta te lleves unos pocos PXs (puntos de experiencia) por hacerlo, porque digo yo, si lo que quieres es sólo tirar dados compra un juego de mesa y tambaleate en tu mecedora.

Desde mi punto de vista y con lo que he vivido un buen trasfondo no es un párrafo. Tiene que tener un comienzo, un desarrollo y un “hasta aquí he llegado porque me han llamado”. A algunos les hace falta un doble A4 (para aquellos más cultos) pero a otros les cuesta más porque quieren dejar detallados algunas cosas para que sus personajes sean más profundos. A esta gente la admiro pero hay que poner limites, no os ocurra como a mí cuando me puse exquisito con un personaje y ahora estoy terminando el primer libro de su historia (con campaña incluida)… Sucedió que en dicha campaña unos jugadores presentaban un trasfondo muy amplio y otros muy escueto. Son jugador y director de juego quienes deben encontrar un equilibrio pero es este último quien siempre tendrá la última palabra.

Creo que con esto dejo detalladas las partes más importantes del análisis de la situación de los trasfondos en el rol. Posiblemente haya más anécdotas que no haya escrito o que te hayas visto identificado en más de una. Lo que sí quiero dejar claro es que un personaje es como un hij@, les damos personalidad, les damos equipo, les enseñamos a usar sus habilidades y a desarrollarlas, qué menos que dotarles de un pasado donde puedan mirar atrás y apoyarse como si de un trampolín se tratara para luchar contra el destino que el GM les tiene preparados.

Y hasta aquí he llegado, muchas gracias por leerme y espero no haberme extendido demasiado, ¡¡Que como me den cuerda os escribo el Silmarillion!!

¡Un abrazo a tod@s y yo os deseo buenos críticos!

Un Articulo de Juanjo Strife.

Un comentario en “Trasfondo de un Personaje de Rol”

  1. Genial el artículo, y muy de acuerdo con su contenido. La mayoría se escudan en la falta de tiempo pero…al final, te arrepentirás de no darle forma a tu personaje, porque necesitan alma para desarrollarse. 😉

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